Política para un Desarrollo Rural, Humano y Agroecológico
Andrés Yurjevic, Ph. D. (*)
volver Nº 11-12

INTRODUCCION

En los últimos años se aprecia un gran esfuerzo por integrar la dimensión ecológica a la discusión sobre el desarrollo. Este debate ha sido generado por intelectuales de disciplinas diversas así como por fuerzas institucionales compuestas principalmente por organismos de desarrollo y agrupaciones ecologistas.

A la ciencia económica convencional, siendo la disciplina encargada de proponer criterios para asignar en forma eficiente recursos escasos, curiosamente le ha sido difícil hacerse parte de la discusión.

Sin embargo, se han producido algunos avances para revertir esta situación, motivados por el seseo el mundo gubernamental e internacional de debatir planteamientos específicos.

Este hecho resulta comprensible, si consideramos que la sustentabilidad nos alerta sobre un deterioro creciente en la disponibilidad de recursos, lo que cuestiona directamente las posibilidades de mejorar el bienestar de la gente.

En la actualidad el pensamiento económico tiene tres aproximaciones al tema del medio-ambiente y de las políticas para avanzar hacia la sustentabilidad, dos de ellas nacen de la ciencia económica convencional y una desde la economía ecológica (1).

El planteamiento convencional, a su vez, tiene dos expresiones una a nivel micro-económico y la otra, de tipo macro-económico.

La postura micro-económica neoclásica propone ampliar la base conceptual para poder abordar el tema de la degradación ambiental, a través de incentivos económicos y estructuradas regulatorias, lo cual supuestamente compatibiliza el crecimiento económico con un desarrollo sustentable.

Mientras que, desde el lado de la macro-economía convencional se plantea la necesidad de evaluar el impacto total de la política económica sobre el medio ambiente, para proceder a su reformulación. Esta iniciativa está influida por la metodología con la cual se evaluó el efecto total de la política económica sobre la agricultura en países en desarrollo (2).

La Economía Ecológica, como corriente de pensamiento contestataria, pone serios reparos al crecimiento económico convencional y entrega criterios útiles para el diseño de políticas económicas que podrían aliviar la pobreza y aumentar la sustentabilidad ambiental (3).

Por su pare dese el pensamiento del desarrollo se han ido creando las bases para levantar el paradigma del "Desarrollo Rural Humano y Agroecológico" (DRHA).

El objetivo de este artículo es proponer recomendaciones para la formulación de políticas que permitan una implementación exitosa del DRHA, especialmente en lo referido a mejorar las condiciones productivas y de rentabilidad de la economía campesina.

Se trata de un esfuerzo por poner criterios de eficiencia ecológica, económica y social al servicio de la lucha contra la injusticia social y ecológica.

Este trabajo parte por definir la necesidad de crear un "clima de opinión" o "clima social" favorable a un desarrollo sustentable, condición necesaria para introducir la sustentabilidad como un objetivo nacional permanente.

En la sección siguiente se hacen recomendaciones para construir un programa de inversiones que fortalezca los stocks de capital de las comunidades y familias, así como a las fuentes de bienestar no económicas.

A continuación se sugiere un conjunto de recomendaciones de políticas que refuerzan directa e indirectamente el desarrollo rural.

Entre ellas se destacan las que afectan a la eficiencia de la actividad agrícola, permitiéndole crear empleos, generar alimentos baratos, expandir su demanda sobre los restantes sectores económicos y aportar a la generación (o ahorro) de divisas.

La cuarta sección se centra en el desarrollo institucional, debido a que las instituciones son el medio que permite que la voluntad política de los gobernantes y de la ciudadanía, de fortalecer la economía campesina pueda materializarse. Se incluyen adicionalmente criterios para el buen gobierno municipal, al cual se le han transferido problemas y responsabilidades sin una transferencia real de recursos económicos y de capacidades profesionales.

Finalmente se concluye con recomendaciones para al cooperación internacional, la cual tiene una influencia innegable en los proyectos sobre desarrollo rural.

1. El Clima Social:
Recomendacionespara su Fortalecimiento.

La posibilidad de implementar masivamente un DRHA está íntimamente ligada a que el enfoque de desarrollo sustentable gane espacio al interior de la sociedad y de sus estructuras políticas.

Consecuentemente el DRHA podrá avanzar y hacer una contribución a una mejor comprensión del paradigma de desarrollo sustentable, si crea un "clima social" que le sea favorable.

El "clima social" no emerge espontáneamente sino que debe ser inducido a partir de las cuatro premisas que sustentan el DRHA.

La primera , planta que la satisfacción de las necesidades humanas es una precondición para que el ser humano desarrolle armónicamente sus capacidades de razonamiento, sensibilidad e intuición.

La segunda, señala que la equidad debe expresarse en una igualdad ente las personas por el acceso a las oportunidades existentes.

La tercera, afirma la urgencia de contar con un sistema científico-tecnológico capaz de generar las innovaciones tecnológicas que garanticen una eficiente agricultura sustentable.

Mientras que la cuarta premisa propone la necesidad de generar una fuerza colectiva e institucionalizada capaz de llevar a cabo las decisiones estratégicas, que permitan un giro gradual hacia una agricultura y desarrollo rural sustentable.

Para crear un clima social favorable al DRHA se plantean cuatro recomendaciones.

Recomendación 1: Que las instituciones políticas y las propias de la sociedad civil promuevan la agricultura sustentable como un objetivo nacional permanente y apoyen los esfuerzos científico-tecnológicos que la viabilicen.

Recomendación 2: Que los organismos públicos inviertan en DRHA para que cada miembro de la sociedad rural acceda a una subsistencia digna de modo que los pequeños productores se comprometan con el objetivo de la sustentabilidad.

Recomendación 3: Que se eduque a la sociedad urbana en la importancia de preferir productos agrícolas libres de agrotóxicos. Igualmente que vea su contribución al desarrollo rural como un acto de inversión y no de subsidio.

Recomendación 4: Que el sistema educacional urbano y rural cuente con planes de estudios construidos sobre conceptos como los de calidad de vida, necesidades y potencialidades humanas y servicios ecológicos medioambientales.

Gráfico Nro.1: Stocks de Capital y Fuentes de Bienestar

2. El DRHA: Bienestar e inversiones necesarias.

El objetivo estratégico del DRHA es hacer de cada comunidad campesina un actor social dotado de la voluntad y las capacidades de crear las condiciones sociales, económicas y agroecologicas para que cada familia se transforme en un sujeto capaz de mejorar la calidad de vida de todos sus integrantes.

Para que lo anterior ocurra es necesario que las familias campesinas mejoren su ingreso, enriquezcan su seguridad alimentaria, vivan en un hábitat sano, mejoren la condición y posición de las mujeres y que aumentan su capacidad de gestión socio-económica (4).

Lo anterior no sólo apunta a fortalecer la economía de las comunidades campesinas, sino que busca que este sector social haga una contribución al bienestar del conjunto de la sociedad.

El logro de las metas señaladas depende en gran medida del acceso que las familias y la comunidad tengan a determinados stocks de capital y del manejo que hagan de sus fuentes de bienestar no económicas.

Se el llama stock de capital, a un activo que es capaz de generar un flujo de bienes que pueden transarse en el mercado. Por ejemplo, la tierra (capital natural) permite lograr productos agrícolas comercializables, mientras el trabajador (capital humano) ofrece jornadas de trabajo. Tanto los productos agrícolas como el trabajo generan ingresos, los cuales se destinan a restituir el capital original y el bienestar al propietario.

Las fuentes de bienestar no económico, son aquellas que generan directamente bienestar a las personas.

Consideraremos como tales a la familia,, la vecindad, la comunidad y los diversos ecosistemas.

Desde nuestra perspectiva, consideraremos relevantes los stocks de:

a. Capital Natural: tierra cultivable, bosques, agua, flora y fauna, etc.

b. Capital Humano: cantidad y calidad de trabajo disponible.

c. Capital Construido: infraestructura productiva.

d. Capital Social: Organizaciones sociales diversas, sean formales o informales.

De estas cuatro formas de capital, sólo las tres primeras generan bienes y servicios económicos, mientras el de tipo social ayuda a que la economía funcione más eficientemente. Por ejemplo, muchas organizaciones sirven para intercambiar información, otras para juntar personas para que administren un capital y generen ingresos.

Debido a la relevancia que tienen las fuentes y los stocks en el bienestar de la familia y por tanto en la superación de la pobreza, al final de la sección se harán recomendaciones específicas para su preservación.

En el gráfico 1 se han sintetizado algunas de las ideas planteadas:

2.1 Stocks de capital:

El desafío de la sustentabilidad genera la necesidad de descubrir todos los posibles stocks de capital disponibles, para alcanzar la complementación o sustitución más eficiente.

Resulta notable la ignorancia existente en esta materia.

Así por ejemplo, sólo recientemente los economistas están considerando el stock de capital social, ya que a pesar de no saber cómo medir el valor del tejido social, se dan cuenta que es un factor que explica la fortaleza de una sociedad civil y que, adicionalmente, ayuda a aumentar el bienestar de la población.

También se ha tomado conciencia que la solvencia institucional de un país es fuente de eficiencia y que por lo tanto es un elemento explicativo de la calidad de vida de sus habitantes.

Mientras los recursos naturales y el capital construido pueden ser de propiedad individual, familiar o comunitario, el capital humano pertenece a cada persona y el de tipo social, al grupo humano que lo constituye.

Entre los stocks puede haber grados diversos de complementariedad o de sustitución. Lo importante es que formen un conjunto armónico, es decir, que generen el mayor flujo posible de bienes y servicios, par lo cual es indispensable hacer un manejo que no los deteriore.

Mientras que para el capital construido existen normas contables para su depreciación, para el stock de capital natural, dependiendo si los recursos que lo forman son renovables o no renovables , sólo la economía ecológica ha sido capaz de definir criterios precisos de manejo (5).

Los stocks para generar los flujos de ingresos esperados. requieren de crédito, conocimiento, equipos técnicos, información y caminos para que la producción llegue al mercado

Es decir no son autosuficientes para hacer su aporte al bienestar.

En el caso de los pequeños productores a veces el stock de capital natural, la tierra por ejemplo, se encuentra erosionado. Otras veces las instituciones naturales que constituyen el stock de capital social se encuentran debilitadas por la migración de los jóvenes. Muchas veces el conocimiento se ha ido perdiendo, con lo cual el stock de capital humano se ha deteriorado. La falta de capital construido, por carencia de equipos básicos, genera ineficiencias en las labores agrícolas, lo que redunda en costos y mermas en la productividad del trabajo.

El proceso de capitalización familiar y comunitario permite a los pequeños productores asumir nuevos desafíos, los que usualmente activan el aprendizaje, generan nuevas capacidades y permiten que la creatividad plantee iniciativas más ambiciosas, que puedan atraer inversiones adicionales.

Igualmente se puede señalar que la organización social, puede transformarse en una garantía real para acceder al crédito bancario formal, el cual por estar institucionalizado y controlado por la autoridad respectiva, es menos oneroso que otras fuentes crediticias. En este caso el capital social ayuda a que otros capitales se pongan en movimiento, al permitir que se disponga del medio adecuado.

El DRHA plantea la necesidad de conocer a fondo los stocks de capital con que cuentan los pequeños productores, para identificar las políticas que permitirían acrecentar el flujo e ingresos posibles.

2.2 Fuentes de bienestar no económicas

El énfasis del DRHA en la dimensión humana le permite da a las fuentes no económicas de bienestar todo el valor que tienen.

Lamentablemente la ciencia económica, obsesionada con una eficiencia abstracta, ha logrado construir un "clima de opinión" negativo a la producción de valores de uso (que no tienen por destino el intercambio comercial), porque la teoría señala que la eficiencia sólo la generan la especialización propia de economías de escala. Mientras que actividades , como las que las comunidades campesinas realizan para su beneficio, inmovilizan recursos, no experimentan innovaciones tecnológicas y no impulsan nuevos métodos de trabajo. Estas creencias han tenido un efecto devastador en el bienestar de la familia campesina.

En esta lógica, sólo tienen valor las actividades que se desenvuelven en ambientes competitivos, por estar sometidas al más importante estímulo que inicia a la superación.

Sin embargo, los estudios de casos disponibles muestran que en los sectores de bajos ingresos el diseño e implementación de una estrategia de seguridad alimentaria familiar, por ejemplo, tiene enormes efectos positivos: genera alimentos, aumenta la seguridad familiar, fortalece la salud sicológica, desarrolla la autoestima, embellece el entorno, fortalece el tejido social y permite prácticas democráticas entre vecinos. Adicionalmente, prácticamente no compite con el trabajo asalariado (6).

Una de las explicaciones de la subvaloración que enfrenta el trabajo de la mujer, se debe a su rol en las instituciones no económicas de bienestar.

En particular el DRHA pone un énfasis singular en el rol del a mujer campesina, porque genera ingresos produciendo y vendiendo bienes y servicios en forma directa o facilitando el que este tipo de procesos puedan ocurrir. Ella es un componente vital de la familia, es un capital humano de creciente importancia en la generación del ingreso familiar y una fuerza restauradora para un desarrollo humano.

Hay, como podemos apreciar, demasiados argumentos para rechazar el criterio que establece que las instituciones no económicas queden fuera de las prioridades de inversión social e institucional (7).

Por otra parte, si observamos con cuidado el Gráfico 1, veremos que mientras los recursos naturales han sido incluidos como capital natural, el ecosistema lo hemos clasificado como fuente no económica de bienestar. Igualmente hemos hecho con el capital humano y la familia y sus integrantes.

Ambos casos ayudan a:

1. Tomar conciencia de que el ecosistema y las personas son anteriores al fruto económico que pueden generar.

2. que tanto las personas como los ecosistemas no se agotan en su dimensión económica y,

3. que también las personas y los ecosistemas como tales, deben ser sujeto de inversión, ya que ambos necesitan restaurar la energía que entregan y que su deterioro compromete el aporte económico que pueden hacer.

Por ejemplo, un bosque es un stock de capital natural que genera madera la cual es un bien económico, ya que se conoce su precio y existe un mercado donde se compra y vende dicho bien. Pero el servicio ecológico del bosque es una fuente de bienestar ya que protege las napas de agua subterráneas, permite la existencia de flora y fauna, agrega belleza al paisaje, permite contar con leña para el uso doméstico y evita la erosión, entre muchos otros beneficios. La mayoría de éstos no tienen mercado y la valorización de dichos servicios es casi imposible de realizar.

Las personas constituyen un capital humano, que genera un flujo de ingresos cuando venden su fuerza de trabajo en el mercado laboral por un determinado salario monetario.

Sin embargo cuando trabajan en las tareas domésticas de la casa, esos servicios generan bienestar no económico.

Igualmente cuando los miembros de una familia actúan como una institución e intercambian afectos, se dan seguridad mutua, se transmite conocimientos y se proveen de alimentos, generan servicios básicos de bienestar que no tiene una connotación económica, pero que determinan la salud emocional de las personas y por tanto la capacidad de gozar dicho bienestar.

También debe considerarse que la estructura social permite el desarrollo cultural, la mantención de las tradiciones y el sentido de país.

Sin esta salud social la actividad económica podría verse seriamente amenazada por la corrupción y el desorden social.

Es evidente que para los seres humanos, pero en particular para aquellos que viven una pobreza degradante, la frontera de bienestar se amplía si sus pequeños y deteriorados stocks y fuentes no económicas de bienestar actúan con eficiencia en la generación de bienes y servicios.

En este ámbito las recomendaciones de política son las siguientes;

Recomendación 5: Acentuar la inversión en capital humano especialmente en el manejo agroecológico de recursos naturales productivos y en gestión económica de productos libres de agroquímicos en mercados emergentes.

Recomendación 6: Legislar e invertir para consolidar el capital social, como un tejido que hace posible las acciones económicas y no económicas de bienestar.

Recomendación 7: Normar y crear incentivos para proteger los ecosistemas como fuentes de bienestar no económicas, por los servicios ecológicos que generan.

Recomendación 8: Legitimar socialmente las fuentes no económicas de bienestar, protegiéndolas con la legislación adecuada.

Recomendación 9: Hacer una inversión singular en la mujer campesina por ser quien influye directamente en la eficacia económica de los stocks de capital y en la eficiencia ecológica y humana de las fuentes de bienestar.

Estas recomendaciones, pueden dar lugar a políticas de desarrollo rural o criterios de trabajo para las instituciones responsables de apoyarlo.


3. Recomendaciones de Políticas en Relación al Desarrollo Rural.

Para poder lograr el cumplimiento del objetivo general y los objetivos específicos del DRHA, no basta con las acciones que se desarrollen directamente con las comunidades o con el "Clima de opinión" favorable que se pueda crear.

Es necesario además identificar políticas que tienen un peso específico importante en el resultado final de la lucha contra la pobreza rural.

Las recomendaciones se presentan de dos formas. La gran mayoría de dos formas. La gran mayoría ha sido incluida en un cuadro esquemático, en el que se identifica la política aludida, la institución responsable y el contenido de la proposición.

Adicionalmente, se explicitan recomendaciones sobre las cuales se quiere hacer un llamado de atención especial.

En el Cuadro Nro 1, se identifican las políticas económicas e institucionales que favorecen el DRHA.

Cuadro Nro1.
Recomendaciones de Políticas para un DRHA

POLITICA ALUDIDA
INSTITUCION RESPONSABLE
CONTENIDO DE LA PROPOSICION
1. Macroeconomica
Gobierno Evitar distorciones: precios políticos, tipo de cambio sobrevaluado, subsidios discriminatorios.
2. Agríicola
Ministerio de Agricultura Inversión en riego, modernización del agro, bandas de precios, evitar dumping, promover agricultura sustentable.
3. Salarios
Ministerio del Trabajo Transparencia mercado laboral.
4. Investigación Tecnológica
Instituto Nacional de Investigación Agrícola, Centros Privados. Desarrollar tecnologías basadas en principios agroecológicos.
5. Provisión de Bienes Públicos
Ministerio de Educación, Municipios. Programas educacionales basados en la realidad rural; perfeccionamiento a maestros en base a acapacitación a distancia.
Ministerio de Salud, Municipios, ONGs. Difusión de huertos orgánicos y crianza de animales menores; manejo de aguas; letrinas; capacitación de capacitadoresen salud preventiva; reciclaje de basuras.
Gobierno Regional, Municipios. Pavimentación caminos rurales; puentes.
6. Crédito Campesino
Sistema Bancario Formal Líneas de crédito con garantía social para el pequeño productor de mercado.
Organismos Públicos o Privados sin fin de lucro (ONGs) Fondos Rotatorios para crédito productivo (sin garantía) que incluya asesoría técnica.
Crédito Informal controlado por organismo público. Crédito de corto plazo de consumo (incluye fondos públicos)
7. Capitalización Campesina
Fondos Nacionales con apoyo de Municipios y ONGs para su colocación. Donaciones para inversiones en infraestructura productiva; protección de recursos naturales.
8. Fomento de Exportaciones no tradicionales.
Fundación Pública/Privada Especializada. Generación de información actualizada relevante sobre mercados, precios, productos, certificación orgánica. Accesible para agentes y actores del DRHA.
9. Formación de Recursos Humanos.
Universidad Formación de profesionales en desarrollo rural sustentable; Postgrados en Agroecología.
Funsaciones Privadas Capacitación y Perfeccionamiento a distancia para técnicos. Formación líderes; capacitación a capacitadores.
10. Fomento de Empleo no Agrícola en Zona Rural.
Gobiernos Regionales, Municipios, ONGs. Generación de una oferta de insumos; fondos para micro-empresarios.
11. Subsidios a Pobreza Extrema
ONGs Municipios Distribución de subsidios en alimentos.
12. Definición de Derechos de Propiedad.
Municipios, Parlamento. Pre-condición para promover sistemas productivos sustentables.
13. Desarrollo Institucional.
Fondos Públicos Licitables Desarrollo profesional; equipamiento; sistematización de experiencias y, visita a proyectos exitosos.

Las recomendaciones que se plantean a continuación reafirman algunas de las proposiciones hechas en la columna "contenido de las proposiciones", mientras que otras agrupan a varias de ellas.

Recomendación 10: Facilitar el acceso al crédito forma, fondos rotatorios o crédito informal controlado, para que la oferta campesina pueda adaptarse a los cambios en la demanda.

Recomendación 11: Ayudar a disminuir los costos de transacción de la economía campesina para que mantenga su contribución a la oferta alimentaria.

Recomendación 12: Avanzar a una definición precisa sobre los derechos de propiedad que norme el uso de propiedades comunes, aborde las ineficiencias de la mediería y resuelva las inseguridades en la tenencia de la tierra que dificultan la difusión de la agricultura sustentable.

Recomendación 13: Compensar las externalidades positivas que genere la agricultura sustentable para potenciar su difusión ente los pequeños propietarios.

4. Instituciones para el DRHA.

El DRHA reserva el nombre de actores para las comunidades campesinas y la de agentes de desarrollo a todo organismo público o privado, con o sin fines de lucro, que se relaciona con comunidades para entregarles asesorías y capacitación. Y denomina agentes económicos a las empresas privadas con las cuales hacen negocios.

4.1 Instituciones líderes: Un rol para las ONGs

Debido al aislamiento en que se encuentran las comunidades, el DRHA hace ver la necesidad de que existan instituciones líderes capaces de asumir roles diversos.

La condición de institución líder en el desarrollo se define por la capacidad profesional para hacer recomendaciones adecuadas, evaluar proyectos, negociar programas de investigación y de formación con universidades, proponer acciones a los gobiernos locales, organismos públicos y empresas privadas, entre otros.

Este tipo de institución no debe suplantar a las comunidades si no que representarlas cuando sea necesario.

La naturaleza de este rol hace recomendable que la institución sea un ONG que haya probado su compromiso, solvencia profesional y estabilidad institucional.

Adicionalmente debe tratarse de ONGs que tengan como prioridad ayudar a las comunidades a transitar hacia un desarrollo sustentable.

Recomendación 14: Deben diseñarse políticas para licitar fondos que fortalezcan a instituciones que han probado su voluntad y capacidad de liderazgo.

Recomendación 15: La institución líder debe ayudar a la identificación de negocios rentables que permitan que los pequeños productores se articulen con la empresa privada. Así se pueden logra intercambios en materia tecnológica, de mercados y estrategias de marketing.

4.2 Municipios: institución pública clave para el DRHA.

Los procesos de descentralización administrativa de las funciones del Estado han obligado a poner una mayor atención en el rol que pueden cumplir los Municipios en un DRHA.

Recomendación 16: Su estructura operativa debe organizarse para generar productos específicos útiles a la comunidad.

Recomendación 17: Sus decisiones deben ser precisas y fácilmente comprensibles por la población local.

Recomendación 18: Debe diseñar incentivos que movilicen a la población rural a organizarse para implementar una DRHA.

Recomendación 19: Las comunidades deben conocer las limitaciones existentes para avanzar en el mejoramiento de su calidad de vida y poder participar en el diseño de nuevas estrategias.

Recomendación 20: Debe diseñar un sistema de licitación de recursos para proyectos de DRHA, que incentiven la competencia entre las instituciones interesadas.

Recomendación 21: Las actividades a ser implementadas para el beneficio de la comunidad, deben contar con un análisis de costo/beneficio, incluyendo consideraciones medio-ambientales.

Recomendación 22: El gobierno comunal debe fortalecer el compromiso y la identificación de la población con su localidad, a través de acciones que fortalezcan la pertenencia.

Recomendación 23: Se debe mantener la confianza de la población a través de una acción gubernamental imparcial, transparente y equitativa.


5. Cooperación al Desarrollo: Bases para una Sociedad Norte/Sur.

La cooperación internacional seguirá siendo un agente de desarrollo de gran importancia en materia de canalización de fondos a proyectos. Su peso específico en la configuración de la agenda de desarrollo continuará siendo gravitante.

En estos breves comentarios se trata de proponer una forma de relación entre agentes y actores que operan en países del sur con organismos de la cooperación internacional.

Estas ideas deberían fortalecer el diálogo, realizar acciones comunes y enriquecer los criterios para la aprobación de proyectos.

También, se busca que el diálogo facilite la comprensión de las exigencias que impone la transición a la sustentabilidad, de modo que se compartan los desafíos.

No cabe duda que el mundo de ONGs del sur dependerá por largo tiempo aún de la cooperación internacional,, lo que permite suponer que su desarrollo institucional depende de las prioridades de la agenda de la cooperación.

El diálogo propuesto es más necesario que nunca, porque mientras la cooperación internacional vive un período de grandes cambios en sus prioridades y métodos de trabajo, las organizaciones en el sur enfrentan situaciones también cambiantes y altamente inestables.

La difusión del DRHA es parte de una estrategia de hacer realidad el desarrollo sustentable. Su agenda de trabajo supone innovaciones importantes respecto de las agendas de desarrollo tradicionales, ya que incluye la dimensión tecnológica, la generación de profesionales formados en nuevas visiones y una diferente forma de entender el rol de las instituciones y su interrelación.

Lo planteado exige un diálogo fluido para que las partes interesadas puedan evolucionar en sus intervenciones en material de desarrollo.

La incorporación de los organismos multilaterales como el Banco Mundial y el BID, al diálogo sobre el desarrollo rural sustentable, que ha dejado relativamente marginadas a las ONGs del norte, ha sido de escasa ayuda y ha levantado expectativas que difícilmente se transformarán en realidad.

Recomendación 24: La cooperación internacional al desarrollo fortalecerá la implementación de un DRHA, si se busca una relación de partnership (socios) con ONGs del sur, que les ayude a éstas a jugar un rol de liderazgo.

Recomendación 25: las ONGs del norte fortalecerán su rol en material de desarrollo si:

a) promueven espacios de encuentro entre agentes del norte y del sur.

b) ganan capacidad de negociación con sus gobiernos y

c) aumentan su legitimación en sus países.


BIBLIOGRAFIA
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  • 7. Montero, A. y A. Yurjevic. 1994. Invertir en los pobres para Permitirles Generar Riqueza Journal of Learning N? 1. ICFID. Toronto.
(*) Economista. Actualmente es el Secretario Ejecutivo de CLADES.
 
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