La Experiencia de Desarrollo Agroforestal de CPCC, Paraguay
Arnulfo Fretes - Alois Kohler - Pierrre de Zutter
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El CPCC agrupa a campesinos pobres, tienen poca tierra y pocos recursos, a quienes no se puede ilusionar con las grandes y costosas soluciones clásicas. Es una organización campesina que representan a la mayoría de la población rural del país, los campesinos minifundistas.

El programa agroforestal de CPCC no nace de un día para otro. Crece de acuerdo a la experiencia adquirida y a los nuevos retos y posibilidades que se abren en las chacras de los campesinos.

La ejecución del programa agroforestal ha sido posible gracias a un convenio tripartito entre la DGP/MAG, el CPCC y la GTZ, en el marco del Proyecto "Planificación del Uso de la Tierra (DGP/MAG-GTZ)".

Los planes de trabajo de CPCC fueron producto de relaciones estrechas entre las instituciones; la ejecución del proyecto forestal era sujeto de un seguimiento permanente.

A continuación se describen las principales características y logros de esta experiencia.

Los Viveros y la Fruticultura

La fruticultura ha tenido resultados altamente favorables desde sus inicios en 1986 y ha generado gran expectativa entre los asociados, quienes se han capacitado en técnicas de injertos, hasta entonces desconocidas por ellos, existiendo en la actualidad más de 200 injertadores hombre, mujeres y niños.

La incorporación de cítricos de variedades tempranas y tardías permitió ampliar a todo el año la disponibilidad de frutas para el consumo familiar y para la venta a los mercados locales.

Se logró obtener plantas cítricas inmunizadas contra virosis; entre 12 variedades se logró producir 90.000 plantas, de las cuales 40.000 fueron transplantados estando ya en producción. El resto de los cítricos fueron vendidos a través del Departamento de Comercialización de CPCC.

En mangos, mejorados (injertados) se logró producir 30.000 plantas con 2 variedades, transplantando 10.000 plantas; el resto fue comercializado. Además se logró difundir los ciruelos, las persa, los mamones (Papaya), los aguacates, las guayabas, los nísperos, la macadamia, el pecán y otros.

En total hoy día, el CPCC cuenta con 138 hectáreas de plantaciones de cítricos y mangos injertados, que entrarán en plena producción en 1994. La comercialización de la fruta representa un gran reto a ser enfrentado por el CPCC a partir de 1994. Sólo en mangos, en 1994, se espera ofrecer a los mercados un volumen de aproximadamente 100 toneladas.

Una buena organización de la comercialización de las frutas requerirá entre otros, un esfuerzo para mejorar la calidad y sobre todo la presentación. Los mangos y los cítricos de buena calidad y presentación, también pueden ser exportados hacia el mercado argentino.

La selección de las cepas (clones) altamente productoras de cítricos y mangos es la base para obtener en el futuro plantas de buena calidad. En la Zonal de Eusebio Ayala, algunos productores ya están pensando en la reproducción clonal de cítricos partiendo de árboles altamente productivos.

Queda como tarea la de organizar la comercialización de las frutas por parte de CPCC como organización capaz de reunir ciertas cantidades con calidades certificadas para poder conquistar mercados internos y externos.

Hasta la fecha se ha instalado 95 viveros forestales y frutales a nivel familiar y 5 a nivel comunal. De los 800.000 plantas forestales producidas en estos viveros, 200.000 fueron plantadas en las parcelas, se producía 120.000 frutales injertados en estos viveros, de los cuales 50.000 fueron transplantados en las parcelas de los socios.

Cuadro 1
Algunos resultados de las Zonales y Comités del CPCC (1992)

A. Comités y viveros (1992)        
Zonal
N° de Comités
N° de Socios
N° de Viveros
   
EusebioAyala 23 200 25  
Caacupé 6 62 15  
Itacurubí 8 70 10  
Piribebuy 8 72 12  
Cleto Romero 3 60 8  
Altos 10 90 10  
Tobatí 15 100 15  
TOTAL 73 654 95  
B. Distribución de plantas forestales en el lapso 1989-1993        
Zonal
Plantas repartidas
Parcelas plantadas
Socios atendidos
Hectáreas
reforestadas
Eusebio Ayala 42.000 76 71 67
Caacupé 39.000 61 52 34
Itacurubí 37.000 44 38 37
Piribebuy 27.000 49 37 24
Cleto Romero 7.800 34 17 19
Altos 22.000 42 34 19
Tobatí 18.000 37 28 26
TOTAL 192.800 343 277 226
C. Distribución de plantas de cítricos y mangos        
Comité
Cítricos injertados
Mangos injertados
Parcelas  
Socios
atendidos
Eusebio Ayala 6.300 3.600 104 99
Caacupé 6.000 3.000 42 38
Itacurubí 4.000 2.500 61 41
Piribebuy 2.500 3.000 59 38
Cleto Romero 500 200 10 8
Altos 2.800 2.500 54 37
Tobatí 3.200 3.300 49 40
TOTAL 25.300 18.100 379 301

Considerando ambas formas de plantación (forestal y frutales) se ha logrado un hectareaje plantado de 364 hectáreas entre los socios.

Pero hay que destacar que, según los viveristas, casi el 50% de las plantas que se producen se destinan a otros productores de la zona y para la venta en diferentes lugares del país. Con ello se puede estimar que las plantas producidas suman más de medio millón y el área que se ha logrado es superior a las 600 hectáreas.

Dentro de toda esta estadística no se menciona la suma de plantas ornamentales y medicinales que llegan a 15.000 por año.

En los meses de abril a septiembre de 1992 se reforestaron suelos marginales para la agricultura en un total de 55 hectáreas que incluyeron terrenos pederegosos, de mucha pendiente, áreas de recuperación de cárcavas y humedales. Para fines de 1992 se llegó a reforestar un total de 70 hectáreas de suelos de las mismas características.

Las chacras agroforestales y silvopastoriles

La agroforestería es la actividad con mayor difusión, la misma ha logrado combinar el cultivo de árboles con la producción agrícola en condiciones de minifundio.

El apoyo para llegar a la chacra agroforestal ha generado un cambio radical en la forma de hacer agricultura, ya que los socios con poca tierra y suelos muy obres así lograron salir del modelo del monocultivo agrícola, cuyo principal rubro es el algodón. De esta manera, se volvieron a manjar factores ignorados o dejados de lado por el monocultivo, llegando otra vez a manejar la agricultura en el propio sentido de la palabra, como cultura y no sólo como la aplicación de recetas.

Así se desarrolló una visión de conjunto del agroecoistma, permitiendo ver no sólo la producción sino también los demás factores que condicionan y completan la misma. Con la agroforestería se logró un uso más eficiente del espacio disponible, implementando cultivos anuales y perennes, que aportan beneficios económicos, ecológicos y sociales a la familia y a la comunidad, a corto, mediano y a largo plazo.

Los sistemas agroforestales implementados son variados y responden principalmente a las condiciones edáficas, topográficas y agroecológicas de las fincas de los socios de una región, que individualmente realizan la planificación del uso de la tierra teniendo en cuenta los lineamientos de recuperación de los recurso naturales. El programa además propicia el trabajo grupal de tal manera que las tareas desarrolladas tengan un impacto social muy importante a nivel comunitario.

Las combinaciones que consiguieron mejores resultados y mayor difusión son la plantación de cítricos de variedades tempraneras y tardías con árboles nativos o exóticos como la Toona ciliata, acompañado de los cultivos agrícolas anuales de subsistencia y renta como el algodón, maíz, mandioca, poroto, arvejas, y otros cultivos entre las líneas de los cítricos y árboles forestales.

De la misma manera la combinación de mangos injertados con cultivos agrícolas y la inducción a la regeneración natural de especies arbóreas ha dado excelentes resultados. Estas actividades de producción y plantación de árboles frutales y forestales se han realizado en forma conjunta con el programa de fruticultura.

La agroforestería también ha incentivado la producción apícola, como un medio de mejorar la polinización, aportando mayor cantidad de flores, principalmente de cítricos para la producción de miel. Por otra partr, eta complementación de la apicultura, ha reducido el uso de pesticidas, permitiendo el inicio del plan de control biológico de plagas. Esta experiencia ha sido comprobada positivamente por los socios.

Al respecto, se han instalado un total de 384 colmenares, con una producción promedio anual de 20.000 kilos de miel. En sistemas agroforestales en total se lograron implementar 722 parcelas ubicadas en fincas de 578 campesinos, que todas juntas cubren una superficie de 364 hectáreas. Además se instalaron con fines energéticos y 30 hectáreas en sistemas silvopastoriles.

Con los diferentes programas se lograron promocionar 30 especies de árboles nativos, 12 especies de árboles exóticos, y otras 15 de frutales nativos e injertados como también plantas medicinales y ornamentales.

En la mayoría de los caos se implementaron plantaciones cuya densidad permita cultivos agrícolas o el uso silvopastoril para un mejor aprovechamiento del suelo en el tiempo y en el espacio.

Enriquecimiento y manejo de bosques

La utilización de áreas boscosas en forma permanente es uno de los logros más importantes, mediante el cual se asegura la sobrevivencia y productividad de estas áreas, reduciéndose notablemente la deforestación en todas la comunidades asistidas.

Enriquecimiento de los bosques se ha hecho con yerba mate en diferentes chacras cubriendo un total de 60 hectáreas. Sólo en el año 1992 se distribuyeron 5000 plantitas en las zonales que conforman el CPCC.

Las plantitas de yerba mate fueron entregadas como crédito debiendo los socios devolver a la administración de su organización el valor de las plantas con otras plantas producidas en los viveros, además de los intereses correspondientes. Con este método se redujo en forma efectiva el problema de la morosidad.

Las semillas de Toona ciliata, especie muy promisoria para el enriquecimiento, fueron distribuidas en los viveros zonales que se encargaron de proveer de plantas a los socios con planes de enriquecimiento y reforestación.

Hasta el mes de Diciembre de 1992 se implementaron 185 hectáreas de enriquecimiento de bosques con especies forestales nativas y exóticas como también con árboles frutales, medicinales y de usos diversos (leña, construcciones rurales, carbón, forraje y otros).

Las especies más utilizadas para el enriquecimiento fueron: entre las nativas: Yerba mate, Ñandypa (frutal nativo), Cedro, Ysapy´y moroti, Cancharana, Ysapy´y pyta, Yvyra pyta, Canelón, Petereby, Lapacho, Timbo, Incienso, Yvyra yu, Yvyra´ro, Curupay-y, Guavirá (frutal nativo), Curupay´ra, Jacaratiá (frutal nativo); y entre las exóticas: Toona ciliata, Hovenia dulcis, Grevilea robusta.

El trabajo se basó principalmente en el enriquecimiento por fajas sucesivas y desmalezadas de la regeneración natural dentro del bosque permitiendo un rápido aumento de número de árboles jóvenes.

La superficie estimada bajo este manejo llega ser en promedio de 0.5 a 1 hectárea por socio.

Con el programa agroforestal se pudo crear mayor conciencia de mantener cierta cantidad de bosques a nivel de las parcelas de los campesinos, pudiendo evitar que fueran sacrificadas para cultivo de algodón.

Arborizaciones

Se realizaron arborizaciones de lugares comunitarios con la participación de la comunidad, de los niños y jóvenes de escuelas locales y de los socios de los comités en Iglesias, sedes sociales, colegios, escuelas, espacios comunales, etc.

Se plantó un total aproximado de 1800 árboles. Las plantas fueron proveídas por los viveros a pedido de las comisiones organizadas para la arborización, con la orientación de los asociados para la plantación.

LAS MODALIDADES DE TRABAJO

Los trabajos de campo para la implementación del programa agroforestal fueron realizados bajo la dirección técnica del CPCC, que contó con un Asesor Forestal y dos Técnicos Agrícolas, quienes se encargaron de realizar la promoción de las actividades en conjunto con los presidentes de las zonales y de los comités respectivos. Para ello se prepararon 200 injertadores y 100 viveristas, que realizaban la labor en los viveros de cada comité.

Los viveros se hallan ubicados en las chacras de los agricultores viveristas. Gracias a la coordinación permanente entre los diferentes niveles organizativos del CPCC, existe una transparencia total sobre lo que se hace en los diferentes comités.

Este nivel de organización pudo garantizar el funcionamiento adecuado de los programas. Así por ejemplo, los viveros están muy bien conducidos y los injertos se hacen técnicamente en forma adecuada, utilizando para la propagación de mangos y cítricos sólo los patrones aprobados.

La actividad de campo de CPCC se basa principalmente en la formación de grupos de trabajo solidarios que realizan las plantaciones en los predios de cada socio, que por lo general son vecinos o parientes.

Esta metodología de trabajo ha permitido a los dirigentes y pioneros forestales, difundir con mayor rapidez las experiencias en sus propias fincas.

Los viveros forestales fueron instalados teniendo en cuenta las estructuras zonales. Los comités encargados de la formación del vivero han sido capacitados en el manejo y producción de plantas forestales, frutales, ornamentales y medicinales. Por otra parte se promovió la formación de viveros familiares de igual manera que los viveros centrales de cada zonal.

La venta de árboles en maceta se ha constituido en un rubro económicamente rentable para los socios. Actualmente el Departamento de Comercialización del CPCC (DECOMER) recibe mensualmente 3.000 plantas de diferentes especies que son vendidas al público en general.

Es destacable, que la producción forestal se basa preferentemente en especies nativas que los campesinos utilizan tradicionalmente (más de 35 especies), incorporando algunas especies exóticas con fines bien definidos (producción de madera, leña, forraje, etc.) como la Toona Ciliata introducida por primera vez en la región, la Leucaena Sp, Hovenia Dulcis (melífera), y la Grevilea Robusta y otros.

La investigación como proceso de observación y diálogo

La experiencia ha demostrado que las condiciones físicas y económicas de los centros agrícolas experimentales donde se originan las nuevas tecnologías, son muy diferentes a las de las chacras campesinas. Por consiguiente, las tecnologías elaboradas en los centros experimentales de investigación generalmente no se adaptan a las necesidades de las familias campesinas y en la mayoría de los casos tampoco a las condiciones ecológicas y económicas. Por lo cual, es necesario adaptar las tecnologías a la realidad de cada comunidad.

A pesar que la investigación originalmente no fue una actividad prevista y planificada, la realidad imponía su incorporación al trabajo diario de campo. Se ha visto que la investigación siempre forma parte del trabajo de apoyo al trabajo rural, y que los campesinos siempre de una u otra manera experimentan e investigan.

El trabajo de apoyo al desarrollo de campo en el CPCC siempre ha sido un proceso de aprendizaje mutuo entre campesino y técnico, un proceso de diálogo en las personas que participan en él. En este proceso hay momentos de extensión, de reflexión, de debate, y también de observación e investigación, que requieren una capacidad de diálogo no sólo con las personas involucradas sino también con las plantas, los animales, etc.

En el marco del trabajo del CPCC se realizaron pruebas y ensayos en asociación de cultivos anuales y permanentes, en la incorporación de especies forestales en sotobosques, en la reforestación y la agroforestería. A través de la observación, permitieron sacar conclusiones y enseñanzas que condujeron al paulatino mejoramiento de las acciones realizadas. Así hoy en día se cuenta con propuestas acertadas en lo que se refiere a sistemas agroforestales económicamente rentables, socialmente viables y ecológicamente sostenibles.

También muchos de los encuentros realizados por el CPCC permitieron que los sistemas productivos desarrollados sean evaluados, debatidos y mejorados. Uno de estos casos fue el Seminario Latino-Americano sobre Agroforestería y Manejo de Bosques en 1992, donde se evaluaron las experiencias relevando y sistematizando datos importantes para el ajuste y la optimización de estos sistemas productivos.

Los viveros, parcelas agroforestales y bosques manejados como el Rodal Forestal Experimental, ubicado en el predio de la central del CPCC, sirven como áreas específicas de investigación, cuya metodología se basa en la participación conjunta de técnicos y campesinos.

El Rodal Forestal Experimental es un área demostrativa de uso intensivo de una pequeña área boscosa, donde se enseñan combinaciones de producción posibles, reciclaje de materia orgánica, enriquecimiento, incorporación de especies exóticas, plantación de cítricos, banano, yerba mate, palmito, plantas medicinales, construcción de vivienda campesina en el área del bosque, plantación de árboles en vías de extinción, prácticas de poda de copas y raleo selectivo, producción de abono orgánico.

De los centros de investigación a la investigación agroforestal en finca

Casi nunca existieron contactos de trabajo entre los centros de investigación agropecuaria-forestal y los pequeños campesinos de la Cordillera. La investigación de los servicios públicos generalmente es realizada en función de grandes establecimientos con posibilidades de incorporar los paquetes tecnológicos costosos propuestos. Así los pequeños campesinos de alguna manera ya habían sido acostumbrados de hacer ellos mismos la investigación que necesitaban. De hecho, siempre hacen investigación, la investigación en la chacra. El CPCC desde sus inicios se ocupó de la investigación, partiendo de las prácticas campesinas en sus chacras. La investigación siempre se hizo a la par con el trabajo de mejoramiento de la chacra, experimentando y observando.

Las experiencias han demostrado que la investigación técnico-productivo, los mismos campesinos la pueden hacer mejor que los centros de investigación. Para que puedan ser mejor aprovechadas las capacidades investigativas sería necesario buscar los nexos entre las chacras de investigación campesina y los centros de investigación, que podrá permitir el intercambio y una mejor orientación de la investigación en los centros hacia las necesidades campesinas. Con el apoyo de los técnicos extensionistas e investigadores, se podrá crear un enlace entre los centros de investigación, las parcelas experimentales y las chacras campesinas.

La implementación de programas integrados de investigación permitirá una articulación entre los centros experimentales y las chacras de los productores. Así el productor se convierte en sujeto activo y participativo en la investigación, aportando sus conocimientos en la generación de soluciones prácticas, útiles y eficaces.

Las investigaciones a largo plazo en su mayoría quedarán a cargo de los centros, y otras por su necesidad y condiciones de corto plazo, serán asumidas por los agricultores con el apoyo y seguimiento de técnicos extensionistas e investigadores.

LA EVALUACION

En abril de 1993 fue evaluado el trabajo de campo en las diferentes zonales de CPCC, y fueron comprobados los resultados en base a los informes anuales de avance. Aparte de los logros cuantitativos registrados a través de la visita de 46 campesinos de todas las zonales del CPCC, se denotó también la existencia de una mentalidad integral sobre el uso de los recursos naturales.

Los avances que se alcanzaron han sido altamente satisfactorios, logrando cumplir con las metas que se habían trazado desde un principio. Se ha logrado un repoblamiento agroforestal en 722 parcelas, ubicadas en las fincas de 578 campesinos, que todas juntas suman una superficie de 364 hectáreas. Este número significativamente alto, se debe a que el CPCC cuenta con una infraestructura y una organización eficiente, donde resalta la participación activa de su nexo con la central administrativa.

Importante es destacar que sólo hemos contabilizado las plantas que han sido colocadas entre los socios de CPCC. Pero hay un flujo de la misma cantidad de plantas que se venden a otras zonas o que son plantadas en la Cordillera por agricultores no socios y no aparecen en estas estadísticas.

LOGROS CUANTITATIVOS AGROFORESTALES
Parcelas plantadas con especies forestales nativas y con frutales
722
Area promedio de las parcelas (Ha)
0.504
Area total plantada en las ficas de los socios (Ha)
364
Socios atendidos con el trabajo
578
Plantas forestales plantadas en las fincas de los socios.
192.800
Plantas de frutales injertados plantados en las fincas de los socios.
38.400
Viveros forestales y frutícolas en fucionamiento
95
Colmenas de abejas en producción
834
Comités que se han atendido con los trabajos en 7 zonales
73

 

Algunas sugerencias

Como en toda actividad del campo, no existen solamente logros, sino también aspectos negativos o errores cometidos que no necesariamente desmerecen una actividad. Aquí se trata más que todo de sugerencias a ser tomadas en cuenta para mejorar algunos aspectos del trabajo.

En las plantaciones de cítricos se observan síntomas de deficiencias de microelementos, como Boro, Zinc, etc., y en otras se nota deficiencia de Nitrógeno, Fósforo y Potasio. Sería necesario realizar algunos análisis de suelos, para confirmar la observación y cuantificar los déficit.

En algunos casos, algunas especies forestales no fueron plantados en los sitios más adecuados. Así por ejemplo la Toona ciliata no debe ser plantada en campos con predominancia de gramíneas. Las tierras amarillas son muy apropiadas para el Urundey mí, pero no para la Toona ciliata ni para el Lapacho.

Sería importante incluir más cortinas rompevientos y barreras de protección contra las heladas en plantaciones de mangos y bananos.

En ves de promocionar únicamente la leucaena como planta exótica y mejoradora de suelos, se podrían incluir otras especies nativas como por ejemplo el Inga´i y Inga guasu.

El CPCC, que ya ha llegado a una fase de consolidación de los trabajos a nivel de campo, tiene ante sí el reto de las acciones futuras que van más allá de lo hecho hasta el momento. Los campesinos deben ser atendidos por más tiempo, para que las ideas se consoliden aún más. De lo contrario se lograría un retroceso peligroso. Los avances importantes y positivos que se han logrado, no deben ser motivo para que la labor se dé por cumplida.

El CPCC es la única entidad en el país, según la visión de evaluación, que ha logrado una verdadera identificación del productor con su medio ambiente. Con ello se quiere dar a entender que los logros del CPCC, están ya arraigados en el quehacer diario de los socios o de gran parte de los socios.

 
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