PAGO POR LA PROTECCIÓN DE
SERVICIOS AMBIENTALES

una propuesta para la conservación de bosques y páramos
El caso de la Asociación Nueva América
Pimampiro-Ecuador

Robert Yaguache Ordóñez
Corporación CEDERENA

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INTRODUCCIÓN

Los servicios ambientales son aquellos derivados de los bosques, páramos y plantaciones forestales; entre otros, los más mencionados son: la fijación de carbono, el paisaje, conservación de la biodiversidad, protección de suelos y la protección de agua.

El pago por protección de servicios ambientales es un tema relativamente nuevo en el Ecuador y el mundo, y se está convirtiendo en una alternativa que contribuye al manejo y conservación de las pocas áreas de bosques y páramos que quedan; además, articula poblaciones urbanas con comunidades y familias campesinas que viven en las partes altas.

Uno de los principales problemas que atraviesan las poblaciones urbanas y rurales en el Ecuador, es la escasez de agua para consumo humano y riego, debido a un acelerado proceso de deforestación de los bosques en las partes altas y a la degradación de los páramos por las constantes quemas y el sobrepastoreo con vacunos, tomado en cuenta que la principal función de estos ecosistemas es la regulación hídrica; lamentablemente es una realidad de las familias campesinas que se ven obligadas a intervenir en estos ecosistemas puesto que se considera una de las pocas posibilidades de generar ingresos para su subsistencia, ya que la productividad de sus parcelas en las partes bajas cada vez disminuye y la tierra tienen que dividirla para repartirla entre sus hijos. Esto se agrava aún más cuando la pequeña agricultura campesina no es competitiva por los altos costos de producción y pocas posibilidades de transformación de sus productos.

Esto ha despertado la preocupación de municipios, organizaciones campesinas y organizaciones no gubernamentales en desarrollar acciones encaminadas a proteger los bosques y páramos para que mantengan su capacidad en la regulación de la cantidad y calidad de agua.

En este contexto se encuentra Pimampiro, un cantón que posee una riqueza importante en recursos naturales, pero su población urbana siempre ha estado afectada por la escasez de agua, recibiendo solamente cuatro horas por día; cifra que es insuficiente para la vida diaria de la población.

Para enfrentar esta situación, se inició una ación entre la Asociación Nueva América, el Municipio de Pimampiro y la Corporación para el Desarrollo, CEDERENA, para la puesta en marcha del proyecto de pago por la protección de servicios ambientales, que es una retribución económica a las familias dueñas de bosques y páramos para su conservación.
Esta experiencia se enmarca dentro del proyecto EC-374 "manejo sostenible de los recursos naturales del cantón Pimampiro para el mantenimiento de la cantidad y calidad de agua", el cual se viene ejecutando desde agosto del año 1999 en el marco de un convenio entre la Corporación CEDERENA y el Municipio de Pimampiro, con el aporte financiero de la Fundación Interamericana y apoyo técnico del proyecto Desarrollo Forestal Comunal (DFC).

EL CONTEXTO

La Asociación Nueva América, conformada por 27 familias, posee una área de 638 ha, de las cuales 390,1 ha son bosques, 167,3 ha de páramo, 74,9 ha con agricultura y ganadería y, 5,7 ha de áreas degradadas. Los bosques están ubicados en las estribaciones altas de la cordillera oriental de los Andes Ecuatorianos entre los 2900 y 3950 msnm, aproximadamente a 32 kilómetros al sudeste de la ciudad de Pimampiro, provincia de Imbabura y a 180 km. al norte de la ciudad de Quito.

La asociación tiene como actividades principales la ganadería, agricultura, comercio y venta de su fuerza de trabajo; dedicándose principalmente a la crianza de vacunos y animales menores como cuyes y gallinas; sus principales cultivos son la arveja, papa, trigo y maíz. La mayoría de las hijas e hijos jóvenes migran a las ciudades para trabajar en actividades domésticas y de la construcción.

Las familias tienen un promedio de seis hijos por hogar y un índice de desarrollo social promedio de 43%, pues en la zona, la pobreza afecta al 78% de las familias y persiste el 41% de indigencia. Solamente el 45% de las personas han logrado un desarrollo educativo, el 45% tiene vivienda propia y sólo el 42% accede a los servicios de salud.

De acuerdo al mapa de vegetación del Ecuador Continental el área se ha clasificado como Bosque Siempreverde Montano y Páramo Herbáceo. Dentro del bosque existen áreas intervenidas y el 43% son bosques primarios. El área posee una alta diversidad en especies de flora como el matache (Weinmannia pinnata), amarillo (Miconia sp.), aliso (Alnus acuminata), borracho (Hedyosmum sp.), pumamaqui (Oreopanax sp.), la paja de páramo (Calamagrostis sp.) y una cantidad de bromelias y orquídeas. Entre las especies de fauna más sobresalientes están: el curiquingue (Phalcoboenus carunculatus), el oso de anteojos (Tremarctos ornatus), el lobo de páramo (Pseudalopex culpaenus), puma (puma concolor), el gato del pajonal (Oncifelis colocolo) y el conejo (Sylvilagus brasiliensis).


EL PROCESO

El programa de protección de servicios ambientales en Pimampiro, nace como una alternativa para el manejo y conservación de 638 ha de bosques y páramos en Nueva América, que es el lugar de origen de importantes fuentes de agua para Pimampiro. Puesto que estos ecosistemas siempre han estado amenazados por la constante presión de las familias de querer incorporar más áreas para agricultura y ganadería considerada como única alternativa rentable para sus tierras.

La Municipalidad de Pimampiro asume su responsabilidad y pone en marcha la ordenanza para la creación del "Fondo para el pago por servicios ambientales para la protección y conservación de bosques y páramos con fines de regulación de agua", la misma que fue aprobada por la Cámara Edilicia del municipio en enero del 2001. Mediante la aplicación de esta ordenanza municipal, las 1331 familias usuarias del agua potable de la ciudad de Pimampiro que consumen un promedio de 30 m3 de agua al mes aportan con el 20% de su tarifa por consumo de agua, dinero que se destina al fondo para el pago por protección de servicios ambientales para retribuirlo a las familias propietarias de páramos y bosques de Nueva América, de cuyas fuentes se captarán 60 litros/s de agua cuyo destino es el consumo humano y para riego.

El Municipio firmó un convenio individual con cada propietario para establecer el pago trimestral, en el que se plasma el compromiso de las familias para la conservación. Los montos se definieron en función de las siguientes categorías de pago:

El pago a las familias se está realizando con el fondo semilla, que inició con $15000; $10000 con aporte de la Fundación Interamericana y $ 5000 del proyecto DFC. En estos momentos se está incorporando la recaudación correspondiente al 20% en el pago del agua, que con el incremento de tarifas recauda $4791 por año aproximadamente, valor que supera a los egresos en estos momentos por $4271 para el pago a 20 familias de Nueva América; con estas cifras podemos decir que el fondo para el pago, económicamente es sostenible.


Fig. 1. Mecanismo de pago

Si bien es cierto las familias reciben un promedio de $ US 21 mensuales (esto significa que poseen un promedio de 21 ha de bosque por familia) por su actividad de conservación, esta cantidad no resuelve su problema económico familiar que en promedio necesitan US$ 61 para sus necesidades básicas; se trata de un ingreso adicional con el cual cubren parte de sus necesidades como alimentación, salud y educación. En este sentido paralelamente se viene trabajando con las familias en el desarrollo de otras actividades dentro y fuera del bosque para obtener ingresos complementarios y seguridad alimentaria.

Como parte de las acciones dentro del bosque se viene desarrollando una empresa que permite el aprovechamiento de plantas medicinales del bosque, donde un grupo de mujeres de la asociación se encargan de recolectar, hacer la limpieza, secar, envasar y comercializar cuatro productos a nivel local y dentro de mercados regionales. También se ha emprendido actividades de ecoturismo comunitario, con apoyo del Municipio de Pimampiro y del Programa de Pequeñas Donaciones de Naciones Unidas (PPD) se ha construido una casa de albergue y varios senderos para actividades de educación ambiental y prestar los servicios a turistas con la participación de guías comunitarios.

En las partes bajas, es decir donde viven las familias y éstas mantienen sus actividades de ganadería y agricultura, se viene trabajando en la implementación de sistemas agroforestales utilizando algunas prácticas como linderos con especies frutales y árboles para obtención de leña, siembra de árboles para cortinas rompevientos, la siembra de árboles y pastos en curvas a nivel para disminuir la erosión, el establecimiento de huertos familiares donde la familia, especialmente la mujer cultiva sus hortalizas, plantas medicinales y cría sus animales, es decir es una fuente de seguridad alimentaria. En todo este trabajo se mantiene un enfoque agroecológico para obtener productos limpios y como una práctica de manejo sustentable de los recursos naturales.

APRENDIZAJES

La experiencia de Nueva América, es un caso práctico de un gran discurso. Para su éxito y funcionamiento han sido fundamentales, entre otros, los siguientes aspectos:

- Voluntad e interés de las familias campesinas por entrar en este proceso innovador, pues su lucha ha sido constante por encontrar alternativas que mejoren su calidad de vida.

- Decisión política del Municipio de Pimampiro para fortalecer la gestión ambiental en el cantón, en este caso con las 2 ordenanzas municipales para la creación de la UMAT y, el fondo para el pago por servicios ambientales.

- Decidido apoyo continuo de la Corporación CEDERENA, la Fundación Interamericana y el proyecto DFC con la asistencia técnica y financiera en todo el proceso.

El monto de pago para las diferentes categorías fue establecido con la comunidad; un valor más real de retribución a las familias se está estableciendo en función de un estudio mediante el cual se están determinando los valores de captación, de recuperación y de mantenimiento del sistema para establecer la tarifa real de pago para las familias urbanas

La campaña de educación ambiental emprendida con los habitantes de la ciudad está permitiendo la socialización del proceso de protección de los servicios ambientales y de la interacción entre la población urbana y las familias dueñas de los bosques.

La descentralización en el Ecuador es un escenario favorable, el cual está permitiendo que varios Municipios incorporen políticas y ordenanzas sobre el tema, el proceso que se viene desarrollando en Pimampiro no es ninguna receta; cada localidad y cada Municipio tienen sus características biofísicas y humanas especificas para poder agregar un valor a los servicios que proveen sus recursos naturales; aún así, representa un primer paso con el fin de construir un camino para unir la conservación y el desarrollo.

Es una experiencia piloto, que obviamente ha tenido errores, pero también se ha convertido en pionera en su clase en el país, la misma que debe recibir el apoyo de varias instancias públicas y privadas con el ánimo de mejorar y fortalecer su proceso. Además su aplicación puede ser ajustada a las realidades de otras zonas del Ecuador y Latinoamérica.

Se realizó un estudio de valoración económica del agua de riego; el desafío ahora, es incorporar a las juntas de agua de riego de Pimampiro, donde los usuarios aporten con una tasa para el fondo; para el efecto, se ha iniciado un proceso de negociación.

Está en marcha un estudio de caracterización y priorización de otras áreas en el cantón Pimampiro a ser sometidas al pago por servicios ambientales, de acuerdo a su función hídrica.

Un programa de comercialización justa local permitirá generar ingresos para enriquecer el fondo, y tener la oportunidad de mejorar el pago actual e incorporar otras áreas del cantón a este proceso.


Para mayor información
Dirigirse a:

Robert Yaguache Ordóñez
CEDERENA
robertyaguache@andinanet.net
cederena@andinanet.net

 

 
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